Este pequeño cachorro de dálmata tiene también su propio cuadro. Rodeado por todos los lados con un curioso conjunto de redoncheles, el pobre perrito parece asustado o enfadado. No sabemos por qué será. Quizá no le gusten esos círculos tan extraños que lo están rodeando. ¿Qué serán? ¿Galletas, patatas fritas, piedras, ó trozos de chocolate? Elige tú mismo, y coloréalas conforme a lo que creas que son.