Luna llena y cielo muy estrellado. Resulta ideal para aullar. Lejos al fondo se encuentra la ciudad. Los perros y los lobos aullan por las noches sobretodo fuera de las ciudades, en el monte. El sonido del aullido es bien distinto del ladrido. Le sirve a los perros para comunicarse a larga distancia, a varios kilómetros en ocasiones. Antiguamente, perros y lobos vivían en manadas y con este sistema podían localizar sus compañeros, sobretodo de noche, cuando todo está en silencio.