Sin duda son una familia feliz, esta de los 101 dálmatas. Perdita, la mamá de los cachorros, sonríe mientras juega con uno de ellos. Otros dos parece que están durmiendo una siesta y un cuarto se asoma por el costado de su mamá. Todos ellos llevan collar, señal de que son perros domesticados, y que tienen un dueño, alguien que les ofrece un hogar, les da de comer, los cuida y los lleva al veterinario si se ponen enfermos.