Una flor es pequeña respecto a un ser humano, pero muy grande para un saltamontes. Éstos comen flores, ramas, hojas y todo tipo de elementos vegetales que encuentran a su alrededor. Los saltamontes tienen dos patas traseras gruesas y disponen de una musculatura muy fuerte y especial en ellas, que les permite dar enormes saltos a gran velocidad. Por eso, es tan difícil cazar un saltamontes.