Este pato es uno de los que siempre está fastidiando al pobre Calimero. Por mucho que le grite Calimero, al pato no le importa, porque sabe que Calimero es muy buen pollito y nunca le dará el justo merecido al pato abusón. Gritando no suelen arreglarse los problemas, pero Calimero parece que aún no ha aprendido esa lección.
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