Con razón me llaman Bestia. Tengo un aspecto cruel, mi faz es deforme, no hay rastro de algo que pudiera ser amable y no puedo huir. Me siento solo, angustiado, olvidado... pero he de aprender a amarla, a amar a Bella. Si los pajarillos se acercan a mí con lo delicados y guapines que son ¿cómo no he de conseguir que Bella me ame?.