Éste es un simpático tractor con una gran chimenea en el frontal. Esta chimenea le sirve como tubo de escape, o sea, para expulsar los gases tras la combustión del carburante en el motor. Si el tractor tuviera un tubo de escape como los coches normales, o sea, a ras de suelo en la parte de atrás, entonces no podría vadear ríos: o sea, cruzar zonas inundadas o pequeños arroyos en los que puede cubrir hasta medio metro de profundidad. Un coche normal no puede cruzar estos ríos, pues le entra el agua por el tubo de escape al motor y se avería.