Silvestre es un gato y Piolín un pájaro. Los gatos y los pájaros no suelen ser amigos, puesto que un pájaro resulta siempre muy apetitoso para un gato. Ojos muy grandes y un gran cráneo es la figura característica de Piolín, el pequeño pajarillo, que pese a estar siempre perseguido por Silvestre, no sufre lo más mínimo. Piolín es más listo que Silvestre y no le importa que éste le persiga para comérselo, porque sabe que siempre podrá esquivar sus movimientos, gracias a su inteligencia superior.