Anexo 10
ESTRUCTURA, OBJETIVOS, CONTENIDOS BÁSICOS,
EVALUACIÓN Y ORIENTACIÓN METODOLÓGICA EN LA EDUCACIÓN
SECUNDARIA OBLIGATORIA
-
ESTRUCTURA
-
OBJETIVOS DE LA ESO
-
CONTENIDOS BÁSICOS DE LA ESO
-
EVALUACIÓN EN LA ESO
-
METODOLOGÍA DE LA ESO
1. ESTRUCTURA
Es en esta etapa de la ESO donde se concentran los cambios más
relevantes en cuanto a la ordenación del sistema educativo formulado
por la LOGSE. No constituye una mera prolongación de la Educación
Primaria, ni puede identificarse con la EGB ni con el BUP. Constituye una
etapa
definida en sí misma con un valor social claramente “integrador”
en la que se pretende, además de mejorar la calidad educativa, facilitar
el acceso al mundo del trabajo (función terminal) y preparar para
abordar estudios superiores (función propedéutica). Asimismo,
se atiende a la diversidad de los alumnos anulando la segregación
temprana ya que un marcado carácter comprensivo será su característica
definitoria en su conjunción con una oferta diversificada, que irá
creciendo en importancia a lo largo de la etapa, hasta alcanzar en último
curso un amplio margen de optatividad.
Entre sus características
podemos señalar que: la duración de esta etapa será
de 4 años, los comprendidos entre los 12 y los 16. Tiene un carácter
de obligatoriedad y gratuidad, pudiéndose prolongar, excepcionalmente,
la escolarización hasta que el alumno tenga un máximo de
18 años. La promoción de los alumnos de un curso a otro será
automática, y al término de la etapa se considera una única
titulación
académica. Para los alumnos que no alcancen los objetivos
de la ESO se organizarán programas
específicos de garantía social, con el fin de proporcionarles
una formación básica y profesional que les permita incorporarse
a la vida activa o proseguir sus estudios en las distintas enseñanzas...
y, especialmente, en la Formación Profesional específica
de grado medio. La ESO se impartirá por “licenciados, ingenieros
y arquitectos o quienes posean titulación a efectos de docencia...”.
Además de la titulación indicada será necesario estar
en posesión de un título profesional de especialización
didáctica. La ESO se impartirá, preferentemente, en Centros
de Educación Secundaria. No obstante, en zonas rurales o donde sea
necesario por razones de disponibilidad de edificios, estas enseñanzas
podrán desarrollarse en los centros de EGB realizándose en
ellos las correspondientes adaptaciones.
2. OBJETIVOS
La ESO debe ser la etapa educativa que proporcione a los alumnos las
bases de una amplia cultura que le permitan integrarse y/o desenvolverse
en la diversidad de situaciones de la vida adulta de nuestro tiempo. Es
una etapa
con un valor terminal claro destinada a conseguir individuos autónomos
y no sólo como preparación para acceder a estudios superiores
(Bachillerato o Formación Profesional específica).
Los objetivos
de la ESO contribuirán a desarrollar en los alumnos las
capacidades siguientes:
-
Comprender y expresar correctamente en lengua castellana y, en la lengua
oficial propia de la CA, textos y mensajes complejos, orales y escritos.
-
Comprender una lengua extranjera y expresarse en ella de manera apropiada.
-
Utilizar con sentido crítico los distintos contenidos y fuentes
de información y adquirir nuevos conocimientos con su propio esfuerzo.
-
Comportarse con espíritu de cooperación, responsabilidad
moral, solidaridad y tolerancia, respetando el principio de la no discriminación
entre las personas.
-
Conocer, valorar y respetar los bienes artísticos y culturales.
-
Analizar los principales factores que influyen en los hechos sociales y
conocer las leyes básicas de la naturaleza.
-
Entender la dimensión práctica de los conocimientos obtenidos
y adquirir una preparación básica en el campo de la tecnología.
-
Conocer las creencias, actitudes y valores básicos de nuestra tradición
y patrimonio cultural, valorarlos críticamente y elegir aquellas
opciones que mejor favorezcan su desarrollo integral como personas.
-
Valorar críticamente los hábitos sociales relacionados con
la salud, el consumo y el medio ambiente.
-
Conocer el medio social, natural y cultural en que actúan y utilizarlos
como instrumentos para su formación.
-
Utilizar la educación física y el deporte para favorecer
el desarrollo personal.
Estos objetivos generales de etapa poseen un gran nivel de generalidad
ya que deben ser traducidos a contextos muy dispares entre sí. Los
Objetivos Generales de Etapa establecen las capacidades que se esperan
hayan adquirido los alumnos como consecuencia de la intervención
escolar la finalizar cada uno de los tramos educativos, en este caso, la
ESO. Se trata, por tanto, de un elemento curricular básico en el
que se concentran las intenciones o finalidades que un determinado sistema
establece para todos sus alumnos. Los Objetivos Generales son, pues, el
referentes principal para el profesor a la hora de planificar su futura
práctica educativa. Los Objetivos Generales de Etapa se refieren
a capacidades globales que se trabajan desde todas las áreas. Esos
objetivos se refieren como mínimo a cinco grandes tipos de capacidades
humanas: cognitivas o intelectuales, motrices, de equilibrio personal o
afectivas, de relación interpersonal y actuación e inserción
social. Al tratarse de capacidades, los Objetivos Generales no son directa
ni, unívocamente, evaluables. Se deberán concretar qué
aprendizajes se esperan como manifestación de estas competencias.
Estas conductas serán distintas entre los alumnos, e incluso un
mismo alumno mostrará una misma capacidad en distintos comportamientos.
En un segundo nivel de concreción se situarán los objetivos
generales para cada una de las áreas que componen la ESO. El tercer
nivel de concreción vendría determinado por la traducción
de los objetivos generales de la etapa a objetivos referenciales para cada
uno de los ciclos que componen la ESO; así como por la elección
y adecuación de unos objetivos específicos para cada una
de las áreas referidos a estos contenidos concretos. Todavía
quedaría un curato nivel de concreción, que vendría
determinado por la secuenciación y programación del Ciclo
de los Objetivos Referenciales de Ciclo y Específicos de Áreas,
concretados en el nivel anterior.
3. CONTENIDOS BÁSICOS
Entendemos por contenido,
el conjunto de información puesta en juego en el proceso de e a,
siendo en interacción con ella, como el alumno construye sus conocimientos.
Para C. Coll (86), con el término contenido nos estamos refiriendo
pues, al conjunto de hechos, conceptos, procedimientos, principios, valores,
actitudes y normas que se ponen en juego en la práctica escolar.
Los contenidos de la ESO se organizan en torno a áreas de conocimiento
que tienen por objeto facilitar al profesor la ordenación y planificación
de su actividad docente, así como recoger los contenidos científicos,
metodológicos, técnicos y actitudinales aportados por las
diversas disciplinas que están en la base de cada una de las áreas.
Las áreas
de conocimiento obligatorias en la ESO son:
-
Ciencias de la Naturaleza.
-
Ciencias Sociales, Geografía e Historia.
-
Educación Física.
-
Educación Plástica y Visual.
-
Lengua Castellana, lengua oficial propia de la correspondiente CA y Literatura.
-
Lenguas extranjeras.
-
Matemáticas.
-
Música.
-
Tecnología.
-
La religión será “oferta obligada para los centros y voluntarias
para los alumnos”
Además de estas áreas, habrá "materias
optativas" que tendrán un peso creciente a lo largo de esta
etapa. En todo caso, entre dichas materias optativas se incluirán
la cultura clásica y una segunda lengua extranjera” (art. 21.2).
Estas áreas se organizan progresivamente en torno a dos grupos,
según se desarrollen dentro del tronco común o sean objetos
de opción por parte de los alumnos. En el primer ciclo el predominio
del tronco común alcanza un 90% siendo la opcionalidad muy limitada.
En el segundo ciclo, aumenta la optatividad en detrimento del tronco común
y, asimismo, se introduce el área de tecnología, considerada
básica, no sólo como facilitadora del paso a la vida profesional,
sino como necesarios para cualquier persona en su vida ordinaria.
El Proyecto de Reforma concreta claramente el espacio de opcionalidad
en el apartado 4 de la Introducción a la ESO: “Otra vía de
atención a la diversidad consiste en establecer un espacio creciente
de opcionalidad curricular que permita a los alumnos elegir, entre las
varias alternativas de contenidos que se le ofertan, aquellas que responden
mejor a sus motivaciones, intereses, y en general, a sus necesidades educativas”...
“exige ponderar cuidadosamente el peso relativo del currículo común
y el currículo optativo”.
Los objetivos de esta opcionalidad son fundamentalmente tres:
-
“Favorecer los aprendizajes globalizados y funcionales. No debe ser, por
tanto, ‘más de lo mismo’, sino más bien la posibilidad de
hacer cosas distintas ofertando vías de acceso a los mismos Objetivos
Generales a través de saberes más funcionales, más
próximos a la realidad vivida por los alumnos aquí y ahora
y más globales que los que imponen en ocasiones la aproximación
disciplinar o de áreas de conocimiento que ha presidido la elaboración
del DCB”.
-
“Facilitar la transición a la vida activa a través de la
introducción de contenidos educativos diversificados y optativos
que den cabida a actividades o experiencias profesionales”.
-
“Ampliar la oferta educativa y las posibilidades de orientación
dentro de ella”.
4. EVALUACIÓN.
La evaluación
en esta etapa sería continua e integradora. Art. 22.1
LOGSE: “la evaluación de la ESO será continua e integradora...”.
En el Libro Blanco se escribe al respecto: “la evaluación del estudiante
de ESO debe ser integrada y producto de la reflexión conjunta de
los profesores en los claustros o equipos, con los tutores y departamentos
de orientación. Ese carácter integrador de la evaluación
no impide que ésta sea también específica y diferenciada
por áreas de conocimientos o habilidades..”.
La evaluación la podemos definir como el conjunto de actuaciones
mediante las cuales es posible ajustar progresivamente la ayuda pedagógica
a las características y necesidades de los alumnos o determinar
si han cumplido o no, y hasta qué punto, las intenciones u objetivos
educativos que hay en la base de esta ayuda pedagógica. Se evalúa
no para clasificar alumnos, ni para compararlos entre sí o con respecto
a una norma genérica, sino para orientar: para orientar al propio
alumno y para guiar el proceso de e a. Igual que no hay verdadera intervención
educativa sin evaluación, tampoco hay verdadera evaluación
sin intervención.
La finalidad de la evaluación en la ESO es básicamente,
ayudar y orientar a alumnos y profesores sobre determinados aspectos del
proceso educativo como:
-
metodología;
-
recursos;
-
adaptaciones curriculares;
-
optatividad;
-
diversificación; y/o
-
detección de necesidades educativas especiales.
Todo lo cual supera la finalidad tradicional de la evaluación encaminada
casi exclusivamente, a fines de promoción y certificación
académica y de calificación (las clásicas “notas escolares”).
En el proceso de evaluación vamos a distinguir tres momentos:
-
Evaluación inicial: Es necesario partir de un conjunto de
conocimientos que el niño ya posee en el momento de acceder a una
nueva fase de aprendizaje para decidir el tipo de ayuda o intervención
pedagógica que se ha de ofrecer. No se debe dar por supuesto que
los alumnos tienen los conocimientos previstos de la etapa, ciclo o curso
que ha cursado anteriormente. Tampoco se cubre este objetivo con la realización
de una serie de pruebas escritas. La evaluación inicial tendrá
que valerse de otros instrumentos tales como: observaciones de carácter
global y sistemático, entrevistas a los alumnos y familiares, informes
y contactos con las escuelas y/o profesores de procedencia...
-
Evaluación formativa, continua: Esta evaluación permite
ajustar progresivamente la intervención y ayuda psicopedagógica
al proceso de enseñanza-aprendizaje de cada alumno. Esta “observación”
continua y sistemática no puede estar excesivamente basadas en pruebas
realizadas al final de un trimestre o destinadas a evaluar siempre el mismo
tipo de capacidades. La evaluación formativa exige establecer registros
que permitan detectar el preciso momento en que se produce una disfunción,
la causa que lo produce y las estrategias correctoras necesarias para superarla.
Por otra parte, la evaluación solamente podrá establecer
esos mecanismos si es capaz de adecuarse a la diversidad de los alumnos.
No hay que preocuparse de que una evaluación adaptada a la diversidad
de intereses, aptitudes y ritmos de cada alumno implique consagrar la “bajada
de nivel”. Es necesario rechazar métodos de evaluación uniformizadores
y pretendidamente objetivos de evaluación. Hay que evaluar en función
del alumno y de su proceso, y no en función de criterios que descontextualizan
su trabajo.
-
Evaluación sumativa o final: Esta evaluación permite
comprobar el grado de cumplimiento de las intenciones educativas. Para
que esto sea posible, la programación de las materias, tal como
determina el DCB de ESO, debe establecer unos objetivos didácticos
precisos correspondientes a los contenidos que se pretenden trabajar en
un determinado proceso de tiempo , y unas actividades de aprendizaje y
de evaluación que se acomoden a estos objetivos. Establecer con
precisión estos objetivos e informar a los alumnos a la hora de
iniciar cada nueva fase de aprendizaje, tiene una doble virtualidad:
-
Permite al profesor saber qué es exactamente lo que pretende; y
-
hacer conscientes a los alumnos exactamente lo que se espera de ellos.
De esta manera también se pueden fijar metas particulares, negociadas
entre el profesor y los alumnos, que hay que alcanzar a partir de criterios
obtenidos de su situación inicial.
5. ORIENTACIÓN METODOLÓGICA
En líneas generales, la metodología en esta etapa tendría
en cuenta los principios de:
-
Comprensividad: Todos los alumnos deberán cursar las mismas
enseñanzas.
-
Diversificación: Los alumnos podrán seguir diversas
enseñanzas según sus características y necesidades
educativas.
-
Funcionalidad: Las adaptaciones curriculares o las ayudas de carácter
personal y pedagógico deben ser contempladas asegurando siempre
su funcionalidad y la posible similitud de contenidos a los que se proponen
para el resto del grupo clase.
-
Interacción social grupo-clase: Fomentar el desarrollo de
las relaciones de aceptación, colaboración, respeto a las
diferencias y tolerancia. Crear relaciones de interdependencias en el que
los alumnos con dificultades no se sientan “diferentes”, rechazados, ni
desmotivados, asumiendo todo el grupo clase que el aprendizaje de cada
uno es responsabilidad de todos.
-
Aprendizajes significativos: Relacionar el nuevo aprendizaje con
los que el alumno ya sabe para asimilarlo e interpretarlo en su estructura
cognitiva previa, lo que producirá un aprendizaje capaz de cambiar
esa estructura previa, a la vez duradero y sólido.
-
Individualización: Que tenga en cuenta los ritmos de aprendizajes,
técnicas de trabajo y los recursos didácticos.
En el primer ciclo se buscará más una enseñanza comprensiva,
mientras que en el segundo se dará paso progresivamente a la diversidad;
no obstante, se tenderá a que el sistema organizativo y metodológico
se abierto y flexible. El mayor componente de comprensividad en el primer
ciclo vendrá facilitado por:
-
Enfoque interdisciplinar (introducción global a las áreas
de conocimiento).
-
Atención referencial al grupo clase heterogéneo.
-
Formación básica y polivalente para todos los alumnos.
-
Atención a las diferencias individuales que pueden ser irreversibles.
La inclinación al segundo ciclo por una mayor diversidad se facilitará
por:
-
Selección de contenidos funcionales y aprendizajes significativos.
-
Adaptaciones curriculares.
-
Diversificaciones curriculares.
-
Mayor peso disciplinar.
-
Introducción a las vías de profundización en las áreas.
-
Introducción del área de tecnología básica.