Érase una vez una niña que pidió un deseo a una estrella y se realizó.
Le envió una bicicleta con alas, y desde entonces, viajó por todo el mundo.
La niña era muy feliz dando la vuelta al mundo y compartía su felicidad repartiendo caramelos a los niños de todos los continentes.
Un día, las alas de la bicicleta se le rompieron. Rosalía estaba muy triste, pero en ese momento, todos los niños del mundo fueron a ayudarle y arreglaron la bici. Entonces Rosalía se puso muy contenta y siguió repartiendo caramelos.
Cuento
original de Mari Luz Morales Calcaño
Dibujos
originales de
Mari Luz Morales Calcaño