Silver
debía nacer, según los médicos, el día 1 de
Diciembre, pero por circunstancias que aún se desconocen, eligió
el último día del milenio en su último segundo. Lloró
lo necesario para que la matrona no le diera más cachetes en el
culo, abrió un solo ojo y se abalanzó al manantial de leche
que le acercó su madre.
Pasaron
los años y creció sano y robusto. Cuando llegó la
hora de ir al colegio, se entretenía tanto con las cosas del camino
que siempre llegaba tarde. A pesar de todo aprendió a leer y a escribir
con facilidad, descubriendo un inmenso placer en ello.
Se
hizo un poco mayor y sus padres le dejaron ir sólo a la escuela,
pero su curiosidad le hacía perder tanto tiempo que todos los días
se encontraba con las puertas cerradas. Entonces, se iba a la biblioteca
-que no tenía horario- para aprender cosas. Pedía varios
libros y enciclopedias a la vez, según le guiaban su curiosidad
y entusiasmo. Le fascinaban las leyendas y las historias de los héroes
y magos, así como de los personajes mitológicos. Se lo pasaba
en grande leyendo esas increíbles aventuras. Pero como no hacía
los exámenes del colegio, sus notas eran desastrosas, y sus padres
acabaron creyendo que a su hijo no le gustaba el cole.
Por
eso le pusieron de mayor en una pequeña tienda de antigüedades
que regentaba el Padrino de Silver. Al principio no quería trabajar,
pero cuando entró en ese pequeño museo su imaginación
empezó a desbordarse, fantaseando miles de historias sobre los diversos
y variopintos objetos que allí se encontraban.
El
Padrino de Silver aceptó a enseñarle el oficio de anticuario
advirtiéndole que no le iba a resultar nada fácil, pues antes
de considerarlo apto para el trabajo, le tenía demostrar que conocería
una a una la historia de todas las piezas que componían su negocio.
"Cada
día elegirás un objeto, y pensarás todo el tiempo
en él. Mientras, atenderé al público, y cuando
llegue la noche, me contarás qué has averiguado. Si tus explicaciones me fueran gratas, podrás volver al día siguiente; en caso contrario, deberás aprender otro oficio"
Silver
aceptó el reto, pues había observado en la estancia libros,
cuadros y objetos tan fantásticos que no podía resistir la
tentación de poder leerlos, tocarlos y admirarlos, aunque fuera
un sólo día.
Día
Primero
Para
el primer día, Silver eligió un cañón herrumbroso
que, según le indicó su padrino, procedía de un viejo
galeón español del siglo XVI, en el que se hallaba un grabado
de una extraña figura: una especie de animal con cabeza de león
que escupe fuego, con alas y garras de águila y una enorme cola
de serpiente.
Él
sabía que eso era un Dragón,
lo había visto en libros de Alquimia, y en algunos relatos mitológicos
y religiosos. Recordó a ese "animal" en diversos lugares a través
de la historia de la humanidad. En Egipto como Esfinge; en Asiria como
símbolo de poder y religioso de los Emperadores; en la Antigua China;
en las leyendas Nórdicas actuales como el Monstruo del Lago Ness,
en el culto Babilónico y en Quetzalcoatl, la serpiente emplumada
de los Aztecas...
Todas
esas imágenes se le vinieron a su pensamiento con un simple grabado.
Imaginó que la persona que la realizó debería conocer
también todos esos pueblos y esas culturas antiguas, aunque después
cayó en la cuenta de que sitios tan lejanos en el tiempo y en el
espacio era imposible ser conocidos por una misma persona en aquella época.
Entonces,
¿cómo puede estar en tantos sitios a la vez? Además,
si eso no era un animal, tendría que ser la representación
de algo, ¿qué podría representar que fuera común
a todos los pueblos y culturas? ¿Por qué ese carácter
sobrenatural? ¿Por qué esos atributos de animales?
Cabeza
de león..., una cara redonda.., con una gran melena rubia..., el
rey de la selva..., un león que escupe fuego....... Eso... ¡¡¡eso
podría ser el SOL!!! Sí, el sol se ve desde todas
las partes del mundo, en todos los países y durante todo el tiempo,
en todos los pueblos y culturas.
Unas
alas y garras de águila..., desde luego tiene que ser algo que esté
en el cielo y que se posa en la tierra.., podría ser ¿el
AGUA? Sí, la lluvia cae en todas partes y en cualquier rincón
del mundo, viene desde lo alto hasta la tierra.
¿Y
la cola de la serpiente? La serpiente es un animal que no se levanta del
suelo, está pegada a la tierra, se arrastra, es sigilosa y no se
siente, ¿qué podrá ser esto?.... No sé, no
se me ocurre nada. Pero si la cabeza es el principio de algo, y el cuerpo
la mitad, desde luego la cola es el fin.
Si
el León es el Sol y el Águila la Lluvia, quizás la
imagen entera sea... EL AÑO! El año climático, claro!
La serpiente tendrá que representar al Invierno, esa época
del año en la que parece que no pasa nada y que todo está
muerto, en la que todo está frío y gris y que apenas hay
sol.
El
tiempo del sol, época de salud, de caza, de cosechas...; la época
de lluvias, fuente de vida para hombres, animales y plantas...; el invierno,
época de frío, de espera silenciosa, de sombras y grises,
sinuoso y callado.
Entonces
lo que representa son las Estaciones del Año y el poder que tienen
estos elementos sobre el desarrollo de un pueblo, por eso eran elementos
de culto, porque si hacía demasiado calor, o llovía demasiado
o el invierno era muy crudo sobrevenían grandes desastres sobre
las gentes. Y como esos fenómenos son tan impredecibles, parecerían
que tuvieran el poder de dar la vida o la muerte, y por lo tanto hay que
tenerlos contentos adorándolos y ofreciéndoles sacrificios,
a veces incluso humanos.
Cuando
esa noche llegó su padrino, Silver estaba excitado contándole
todos sus descubrimientos, con palabras atropelladas pero con sentido.
Al terminar su relato seguía eufórico y expectante, sin embargo
su padrino no se inmutó. Lo escuchó en silencio y tan sólo
le dijo: "Elige un objeto para mañana".
Silver
miró hacia todos lados y se dirigió, como hipnotizado, hacia
un anillo de oro en forma de Dragón circular, el cual se comía
su propia cola. En la vitrina en la que estaba expuesto ponía un
extraño nombre: Ourobouros.

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