Silver
ya sabía qué era lo que iba a elegir, en caso de obtener
el consentimiento de su padrino. Se fue hacia la pared y descolgó
un hacha de doble hoja. De su empuñadura colgaba una etiqueta en
la cual se podía leer lo siguiente: "Ax
bipenne"

El
hacha de piedra fue llamada también la piedra del rayo. Es la primera
arma-utensilio del hombre. El hacha, por lo tanto, es como el rayo,
es el arma del trueno, emblema de fuerza, hiende y quiebra; abre y penetra
la tierra o la mente, como la de Zeus, de la cual salió Atenea,
símbolo de la Sabiduría.
El
hacha de doble filo, sin embargo no es solamente destructora, sino también
productora. Puede simbolizar la muerte y la vida, las dos energías
contrarias, pero complementarias, como el Caduceo de Hermes, el Vajra hindú
o el martillo de Thor.
Este
tipo de hacha es como los cuernos del toro. Símbolo de poder, de
fuerza y de soberanía, es como un cetro.
Se
asemeja de alguna forma a la cruz de los cristianos, luego es posible que
tenga que ver con el sacrificio. Quizás sea un intento de sacrificar
los instintos más agresivos del hombre, o por lo menos de mantenerlos
a raya, como el hacha de guerra entre los indios de América del
norte, que cuando está enterrada es señal de paz, mientras
que si se alza es como si se diera permiso para liberarar los instintos
más peligrosos del hombre.
El
hacha, como la cruz, es un equilibrio entre todas las tensiones, arriba-abajo,
izquierda-derecha, norte-sur, este-oeste. Si el hacha está en tierra,
todo permanece en equilibrio. Si se empuña, puede ser generadora
de muerte.
Su
Padrino cerró la tienda y se dispuso a escuchar a Silver, que se
encontraba aún sumergido en sus pensamientos. Durante el relato,
producto de sus recuerdos y fantasías, fue aumentando progresivamente
su tono vocal sin que se apercibiera de ello. A su término, se dio
cuenta de que su voz resonaba por toda la habitación. Su Padrino
sin embargo, escuchó atentamente sin interrumpirlo, apareciendo
esta vez una mueca parecida a una sonrisa. Le dijo, no obstante, la frase
deseada: "Elige otro objeto para mañana".
Silver
metió la mano en un viejo arcón y cerró los ojos,
dejándose guiar por el azar. Al rebuscar entre los objetos se pinchó
con uno de ellos, haciéndose sangre en un dedo. Cuando sacó
la mano, se encontró con un colgante del que pendía un hermoso
caballo blanco con un cuerno dorado en la frente: El Unicornio.